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martes, 17 de noviembre de 2009

Educación Bancaria y Liberadora

La Educación Liberadora:

La concepción liberadora de la educación, definida y propuesta por Paulo Freiré, se basa en el ser humano como sujeto en la historia, la sociedad y la cultura y en el objetivo de que el individuo comprenda que su vida se hace historia en cuanto es sujeto y no objeto.

Es llamada liberadora porque, según nuestro amigo Paulo Freiré, aquellos que no pueden expresar ni leer su palabra o la de otros, está en una situación de opresión respecto a los que si pueden hacerlo; situación que se ve expresada cuando el individuo es objeto de la historia y no sujeto de la misma, condición que exige la transformación del medio.

A través de la educación liberadora, que tiene como objetivo la conscientización del individuo, el sujeto paulatinamente aprende a ser autor y testigo de su propia historia. Esta concepción de la educación adquiere una dimensión de la acción cultural, que se inicia en la alfabetización, que se realiza en el reencuentro de las formas culturales propias del individuo y en la re totalización de éstas a través de la acción definida como interacción, comunicación y, lo que la hace liberadora, la transformación.

Desde esta nueva perspectiva, el educador ya no es sólo el que educa sino que también es educado mientras establece un diálogo en el cual tiene lugar el proceso educativo. De este modo se quiebran los argumentos de "autoridad": ya no hay alguien que eduque a otro sino que ambos lo hacen en comunión.

Freiré dice que la educación liberadora pretende el aprendizaje y profundización de la propia palabra, la palabra de aquellos que no les es permitido expresarse, la palabra de los oprimidos que sólo a través de ella pueden liberarse y enfrentar críticamente el proceso dialéctico de su historización.

La práctica de la educación liberadora es una práctica que se apoya en el método de la problematizacíón. El educador no puede situarse en la posición ingenua del que pretende detentar todo el saber o bien no saber nada, sino que debe partir de una situación más realista y de una posición más humilde. El educando no es un sujeto ignorante, ya que desde su mayor o menor experiencia de vida ha ido acumulando su propio saber y ha ido forjando su forma de interpretar la realidad. El aprendizaje dialógico (nadie ignora todo, nadie sabe todo) es mucho mas que un aprendizaje significativo. Es una acción global que permite a los sujetos descubrirse a sí mismos y tomar conciencia del mundo que los rodea.

La educación que propone Freire, pues es inminentemente problematizadora, fundamentalmente crítica, virtualmente liberadora. Al plantear al educando el hombre-mundo como problema, está exigiendo una permanente postura reflexiva, crítica, transformadora. Por encima de todo una actitud que no se detiene en el verbalismo, sino que exige la acción.

Freire postula para la educación liberadora:

a) No más un educador del educando

b) No más un educando del educador.

c) Sino un educador-educando con un educando-educador.

Esto significa:

1) Que nadie educa a nadie.

2) Que tampoco nadie se educa solo,

3) Que los hombres se educan entre si mediatizados por el mundo.

FUENTES

  • Freiré, Paulo, La educación como práctica de la libertad, México, Siglo XXI editores, 2002. 245 Pp.
  • Freiré, Paulo, Pedagogía del Oprimido, México, Siglo XXI editores, 2002. 145
  • Freiré Paulo, Política y educación, trad. de Stella Mastrángelo, Siglo XXI editores, México, 2001, pp.15-87.

La educación Bancaria:

En la concepción bancaria, el sujeto de la educación es el educador, el cual conduce al educando en la memorización mecánica de los contenidos. Los educandos son así una suerte de "recipientes" en los que se "deposita" el saber.

El educador no se comunica sino que realiza depósitos que los discípulos aceptan dócilmente. El único margen de acción posible para los estudiantes es el de archivar los conocimientos.

EÍ saber, es entonces una donación. Los que poseen el conocimiento se lo dan a aquellos que son considerados ignorantes. La ignorancia es absolutizada como consecuencia de la ideología de la opresión, por lo cual es el otro el que siempre es el poseedor de la ignorancia.

De este modo, a mayor pasividad, con mayor facilidad los oprimidos se adaptarán al mundo y más lejos estarán de transformar la realidad.

De este modo, la educación bancaria es un instrumento de la opresión porque pretende transformar la mentalidad de los educandos y no la situación den la que se encuentran

La concepción bancaria, al no superar la contradicción educador-educando, por el contrario, al acentuarla, no puede servir a no ser a la domesticación del hombre. De la no superación de esta contradicción resulta:

a) El educador es siempre quien educa; el educando quien es educado.

b) El educador es quien sabe; los educandos quienes no saben.

c) El educador es quien piensa, el sujeto del proceso; los educandos son sólo sujetos pensados.

d) El educador es quien habla; los educandos quienes escuchan documente.

e) El educador es quien disciplina; los educandos los disciplinados.

f) EÍ educador es quien opta y prescribe su opción, y los educandos quienes siguen su prescripción.

g) El educador es quien actúa, los educandos son aquellos que tienen la ilusión de que actúan en la actuación del educador.

h) El educador es quien escoge el contenido programático, los educandos, a quienes jamás se escucha, se acomodan a el.

i) El educador identifica la autoridad del saber con su autoridad funcional, la que opone antagónicamente a la libertad de los educandos. Son éstos quienes deben adaptarse a las determinaciones de aquel. Finalmente, el educador es el sujeto del proceso; los educandos, meros objetos.

Una concepción tal de la educación hace del educando un sujeto pasivo y de adaptación. Pero lo que es más grave aún, desfigura totalmente la condición humana del educando. Para la concepción bancaria de la educación, el hombre es una cosa, un depósito, una olla. Su conciencia es algo especializado, vacío, que va siendo llenado por pedazos de mundos digeridos por otro, en cuyos residuos de residuos pretende crear contenidos de conciencia.

En la práctica de la educación bancada predominan las relaciones narradoras y disertadoras, y el acto educativo se torna un acto de "depositar" como en un banco determinados saberes que se consideran útiles y necesarios para los que no saben. El profesor es el mediador único en el desarrollo de las actividades caniculares, convirtiendo su autoridad funcional en autoridad de saber a la que se deben adaptar los educandos. Se establece así la diferencia y división entre los que saben y los que no saben.

Freiré señala sin embargo, que incluso una educación bancaria puede despertar la reacción de los oprimidos, porque, aunque oculta, el conocimiento acumulado en los "depósitos" pone en evidencia las contradicciones

Sin embargo, no son pocos los autores que ven a ala educación liberal como individualista. Por ejemplo Durkheim y Mannheim afirman que este tipo de prácticas le han hecho perder a los educadores la noción del carácter social de la educación, noción implícita ya en la pedagogía clásica, pues con ella se presencia la formación del individuo.

El fin de la educación, según Durkheim, es el de suscitar ciertos estados físicos y mentales en el individuo que la sociedad a la que pertenece considera esenciales (funcionalismo) y luego los que el medio especial en el que se mueva consideren necesarios para crear un ser que se integre a la sociedad y se mueva con ella, ya que si no se logra integrar a la sociedad a los individuos, ésta ni se formaría ni se mantendría. Por lo tanto la educación es definida como un proceso que, mediante la acción de generación sobre generación, es inminentemente una socialización metódica de la generación mas joven.

Durkheim considera que, si por ejemplo la educación romana hubiera estado marcada por un individualismo no hubiera podido sostenerse o la sociedad latina no hubiera podido construirse y la cultura cristiana no existiría si se hubiera permitido la libre crítica. No considera a esta educación tirana, sino que le ve de bueno que los educados ven en sí mismos suscitadas las características que los humaniza. Tomando en cuenta que el hombre, en efecto, no es hombre sino porque vive en sociedad. Si no se le da esta educación, el hombre cae en el rango animal.

El funcionalismo (en términos pedagógicos) plantea a la educación como medio de formación de una sociedad, nunca individualista, ya que si no fuera así no podrían conformarse lo que hoy se entiende como naciones. El funcionalismo busca también la forma de estructurar lo mejor posible a una sociedad determinada, por ejemplo Max Weber interpreta a la educación como un sistema burocrático, que propicia la formación de especialistas por medio de una selección racional de las personas calificadas para serlo por medio de un sistema de exámenes. Si estos especialistas se forman, se crearía una "casta privilegiada" con el fin de tener una sociedad mas estructurada.

Por su parte, Antonio Gramsci ve en la escuela una función educativa positiva y en los tribunales una función represiva, logrando un equilibrio y por lo tanto una hegemonía de la sociedad como uno solo y sin salir del orden para el avance. También Mannheim escribe que la educación no se puede desarrollar de forma aislada, si no que es una técnica social para influir en la conducta humana y como un medio de controlo social. Sin embargo, en esta misma línea de pensamiento, es que se postula una visión de la educación como una especie de valor de cambio. Theodore Schultz considera a la educación como una inversión en el ser humano, como una forma de capital, cuantificable y medible que profeta un servicio productivo a la sociedad, ya que con una sociedad industrializándose y que modifica lo que se enseña en las escuelas de manera acorde a su trabajo, entendió a la educación como factor primordial para el desarrollo de un país.

Rossana Rossanda describe con breves palabras a la educación tradicional que, por su inminente naturaleza adaptadora, es virtualmente funcionalista. Para esta investigadora, la escuela se descompondrá, desarticulará, terminará, si renuncia a su función de reproductora de roles sociales. Todas estas formas de educación se logran con una educación tradicional, estructurando y controlando de forma organizada a la sociedad.

FUENTES

  • Freiré, Paulo, La educación como práctica de la libertad, México, Siglo XXI editores, 2002. 245 Pp.
  • Freiré, Paulo, Pedagogía del Oprimido México, Siglo XXI editores, 2002. 145 Pp.
  • Freiré Paulo, Política y educación, trad. de Stella Mastrángelo, Siglo XXI
    editores, México, 2001, pp. 15-87.
  • Ibarrola, María, Las dimensiones sociales de la educación, en "Biblioteca
    pedagógica", Ediciones el caballito, México: SEP, 1998,160 pp.

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